Poesía

Corazón en paro.

Me habla, me mira, se divierte,
juega entre los huecos de su piel conmigo
y lee entre pasiones y suspiros.
Llora en la calle cuando se siente solo,
busca trabajo, su misión es el amor.

Pelea por ser el primero, no pisa a los demás.
No tiene nada que esconder
solo enseña a quien se lo pueda merecer.
Se mantiene vivo con la humildad y resiente la mentira.

Busca la verdad entre el barullo de la gente:
se sienta con una copa en la mano para alegrarse
y pensar que no está todo dicho;
aún queda camino por andar.

Abre sus ojos al mundo,
su mente le mantiene vivo con experiencias vividas.
Hoy trabaja, mañana no lo sabe
y por eso cuida cada detalle cuando conoce a alguien.

Se deja besar, pero no por cualquiera,
avanza hasta ti si no lo torturas,
ni se baña en penas.
Lleva sonrisas en los bolsillos para pagar los latidos
que llevas en tu pecho,
y le cuenta al mundo las carcajadas
que regalas con los pies.

Pero se para. Al oír esas palabras.
Se para al pensar. Se para al sudarte
y se derrama cuando está cerca de tu piel.

Se para cuando la brisa perfecta de la mañana le despierta
y el sol calienta las sábanas.
Se para cuando te respira.
Se para sin ti.
Y se para con los miedos.

Y revisa la visa y enciende el llanto del ayer:
voló en un sueño a los rincones más poéticos,
a las manos más calientes
y a los besos más certeros.

El trabajo de su vida está por llegar
ahora lo contratan de vez en cuando.
Se levanta y se mira al espejo, frente con frente
y se dice:

Corazón en paro busca un trabajo remunerado
que le haga pagar las deudas que prometió; amar para siempre.

Patricia Castillo
8-12-15.

Related Posts

Deja una respuesta